Pensada para durar apenas un instante, la efímera suele convertirse con los años en un testimonio irreemplazable. Afiche, invitación, programa, boleto, etiqueta, folleto o impreso publicitario: cada pieza conserva el pulso de la vida cotidiana y de los acontecimientos que marcaron una época. En sus detalles más pequeños se abren caminos inesperados para comprender la historia.
